Cosas interesantes
En la ciudad oriental existía una regla tácita: jamás te cruzaras con Don Alejandro Garces. No era solo dueño de tierras y ranchos. Era el jefe de la
Me quedé parada en la puerta de la habitación de los niños, apenas pudiendo controlar mi respiración. Sentía un nudo en el estómago. La habitación, que ayer mismo
Iba de camino a casa de mis padres y llevaba casi un año esperando este día. Hacía mucho que no nos veíamos y quería al menos poder sentarme
En el estacionamiento de un supermercado, un joven arrebató la cesta de la compra a una anciana y la vació en el suelo, para luego atacarla mientras ella
La magnífica Hacienda de los Alcatraces, una joya arquitectónica en el vibrante corazón de Jalisco, jamás había experimentado un silencio tan opresivo. El aire, habitualmente impregnado del dulce
Las enormes puertas de hierro forjado de la villa en el exclusivo barrio de Lomas de Chapultepec se abrieron con un fuerte estruendo metálico. Dos enfermeras salieron corriendo
Alejandro no era más que una sombra viviente bajo las luces de neón parpadeantes de la estación de autobuses TAPO en la extensa Ciudad de México. No había
Aquella noche de agosto, la tormenta azotó con fuerza implacable las oscuras colinas de Michoacán. Carmen estaba hundida hasta los tobillos en el lodo, completamente empapada, aferrando con
La mañana de Anna comenzó con dolor e ira. Había discutido con su padre otra vez, esta vez por sus zapatillas de ballet. Llevaba tres años tomando clases
No fui a esta ciudad por buenas razones. Tras el divorcio, tuve que vender mi apartamento y viajar a toda prisa a casa de mi hermana para, al